Son muchos los que me preguntan si, a raíz del desplome de las bolsas chinas en las últimas semanas, el modelo chino ha sucumbido. Yo siempre les respondo con otra pregunta: ¿Ha sucumbido el modelo español? Con esta pregunta lo que intento es siempre darle un poco de perspectiva al asunto. Es como si un chino está leyendo solo informaciones negativas de la economía española y puede pensar que aquí no pasan cosas buenas. Esto es así, en Chinatambién hay indicadores de estabilidad pero nuestra opinión dependerá de con qué valores nos queramos quedar.
Lo que es evidente, y los propios chinos llevan diciendo durante hace mucho tiempo, es que el modelo chino de crecimiento está cambiando. Su economía se está relentizando. Algo muy lógico en las economías occidentales, puesto que el crecimiento infinito no existe ni existirá en la economía. Tan solo hay que buscar en los libros para saber que esto es así. Además, ¿Cómo queremos que China siga creciendo al ritmo que lleva los últimos 25 años si los países que compramos no nos recuperamos? Es algo lógico. Si ya no “nos venden” tanto como antes, porque “no podemos” comprar como comprábamos antes, lo suyo es que a los chinos no les vaya tan bien como antes ¿No?
De aquí que el Gobierno chino haya iniciado un proceso de transformación de su modelo, para no depender tanto del exterior y fomentar así el consumo interno. Que tengan razón o no es muy pronto para saberlo. Pero lo que sí es tajante es afirmar que el modelo chino no ha sucumbido, se está transformando. Que nadie dé por vencido a China o cometerá un gran error estratégico. Yo estoy seguro y lo dejo por escrito.