Si cuando era un niño me hubieron explicado que para que el mundo vaya bien, China tiene que ir mejor, no lo hubiera creído. Pero es así, que nadie se engañe. Es igual de importante saber lo que sucede en la economía de Estados Unidos que en la de China. Hoy nos hemos levantado con una buena noticia, la economía china crece un 7,5% en el segundo trimestre. Gracias a ese dato, el resto de las economías del mundo respira mejor hoy.
A continuación os pongo la noticia que hemos publicado en Globalasia.com sobre los últimos datos económicos que llegan desde la ciudad china de Beijing. Ojala algún día estos sean los datos que se den desde Madrid, pero vamos, con menos de la mitad de la mitad, de la mitad de los datos chinos me conformaría.
China crece 7,5% en el segundo trimestre
La economía del gigante asiático creció un 7,5% entre abril y junio, es decir, una décima más que en el primer trimestre. La Oficina Nacional de Estadísticas de China (NBS) destacó este dato como resultado de las medidas adoptadas para estabilizar el crecimiento del país promoviendo
reformas y reforzando la reestructuración económica.
Según el portavoz de NBS, Sheng Laiyun, la tasa de crecimiento del segundo trimestre coincide con el objetivo mínimo establecido por Beijing para este año, aunque sigue estado por debajo de la tasa media de crecimiento que se registro el año pasado del 7,7%.
La producción industrial, según el PIB, aumento un 8,8% en junio y las ventas minoristas crecieron un 12,1% interanual muy por encima de las expectativas del mercado.
El Gobierno chino puso en marcha medidas para estimular la economía del país. Algunas de esas medidas iban dirigidas a las PYMES y a las compañías exportadoras y reformas pro- mercado para conseguir un modelo que dependa menos de la competitividad exterior y más del consumo interno. Estos cambios se están implementando lentamente y han hecho que el crecimiento del país asiático se situé hoy en día en sus tasas más bajas.
Li Keqiang, el primer ministro chino, dijo que el crecimiento objetivo para el 2014 es mínimo de un 7,5%, reforzando las expectativas de que Beijing esté listo para aplicar más estímulos si fuese necesario.