He decidido empezar a compartir las vivencias y anécdotas que me han ido sucediendo durante mi vida profesional. Las voy a titular “El día que conocí a…” y espero con ellas aportar un poco de valor, experiencia y alguna que otra sonrisa. Arrancamos este serial con “El día que conocí a Jack Ma”, fundador de Alibaba Group.
Jack Ma, el emperador del comercio electrónico chino
Recuerdo muy bien ese día, 14 de septiembre de 2010, en una de las salas que el World Economic Forum (WEF) había reservado para que Jack Ma compartiera su visión de internet y del mundo con los asistentes al Foro de Davos asiático en Tianjin, China.
Yo era uno de los privilegiados que aguardábamos con excitación mantenida la llegada de Jack Ma. Y de repente, de la nada, aparece la silueta de un hombre mas bien delgado, poca cosa, vestido con una camisa color azul turquesa, cuello estilo Mao y arremangado, para que se vieran bien sus manos. Pantalón azul oscuro, tirando a negro, cinturón marrón y unos zapatos que ni de lejos eran nuevos.
Y sí, era Jack Ma, uno de los hombres mas ricos de China, y del mundo. Sin hacer a penas ruido se dirigió a su silla y tomó asiento a la espera de su intervención. Fue tanto el shock que recibí que decidí inmortalizarlo con una foto.

En un evento en el que hasta el apuntador tenía que ir en traje y chaqueta, aparece Jack Ma de la manera mas humilde que os podáis imaginar, tal y como es, sin esconderse nada bajo un traje a medida ni unos zapatos relucientes de última moda.
Jack Ma me demostró que no solo era una persona que predicaba con las palabras, también con los hechos
Cuando acabó su intervención no pude resistirme en presentarme y hablar con el directamente. Él era la portada de Global Asia de ese mes, y aunque lo habíamos entrevistado, yo no lo conocía personalmente.
Recuerdo su sonrisa cuando me acerqué a él y le entregué un ejemplar de Global Asia con su imagen en la portada. Me dio las gracias y confesó que estaba sorprendido de ver medio Foro de Davos “empapelado” con su rostro gracias a la revista. Tras una agradable conversación, Jack Ma se despidió entregándome su tarjeta y diciéndome que le escribiera cuándo lo necesitara. Ya han pasado mas de 10 años y aún tengo guardada esa tarjeta como si fuera un tesoro.
Ese día Jack Ma me demostró que no solo era una persona que predicaba con las palabras, también con los hechos. El éxito no se mide en lo qué tienes, en lo que eres o lo que piensen de ti, sino en la humildad con que te diriges a los demás y vives tu vida.
Os dejo aquí un extracto de la entrevista que publicamos en Global Asia. Pese a que han pasado unos años, no tiene desperdicio todo lo que Jack Ma nos contó y cómo su visión se ha hecho realidad. Aunque ahora os parezca imposible no saber quien es Jack Ma, en aquel entonces, fuera de China, os puedo asegurar que muy poca gente conocía quien era y en qué se iba a convertir Alibaba Group. Espero os aporte valor.

Global Asia (P): ¿Podría describir qué convirtió a un futuro profesor de inglés de instituto en un gurú de Internet? ¿Cómo surgió la idea de crear Alibaba y cuáles han sido los principales retos que ha tenido que afrontar desde entonces?
Jack Ma (R): La idea de crear Alibaba.com se remonta a mi primera experiencia con Internet en 1995. Estaba visitando a unos amigos en Seattle y me dijeron que Internet nos permitía buscar cualquier cosa en cualquier lugar, así que intenté buscar “cerveza”. Encontré todo tipo de cervezas, excepto la cerveza china. Entonces, escribí “China” y “cerveza” y no obtuve resultados. Cuando regresé a China, decidí conseguir que las empresas extranjeras tuviesen acceso a las empresas chinas, y así creé China Pages, un servicio de directorio en línea y mi primera empresa de Internet.
Me di cuenta de que las empresas pequeñas tenían una necesidad real y, además, podrían sacar un gran partido del comercio electrónico; así que, en 1999, reuní a 18 personas en mi apartamento y les hablé durante dos horas de mi idea de ayudar a la pequeña empresa en China aprovechando el potencial de Internet. Todos pusieron su dinero sobre la mesa, con lo cual juntamos 60.000 $ estadounidenses para fundar Alibaba.
Cuando comenté mi idea de comercio electrónico de empresa a empresa en el año 2000, todos pensaron que estaba loco
Jack Ma
Cuando fundamos Alibaba.com, tan sólo había 20 millones de usuarios de Internet en China. El comercio electrónico aún iniciaba su andadura y era un concepto muy nuevo. Cuando comenté mi idea de comercio electrónico de empresa a empresa en el año 2000, todos pensaron que estaba loco. Costó mucho trabajo instruir a los proveedores de toda China sobre Internet y sobre el modo en que podría ayudarles a contactar con nuevos clientes de todo el mundo.
(P): Años atrás, explicó que uno de los ingredientes de su éxito ha sido emplear tiempo en formar a su personal…
(R): En Alibaba los empleados son lo segundo después de los clientes. Tus compañeros de equipo son los que se apoyan mutuamente cuando creas un negocio, los que consiguen que tus sueños empresariales se hagan realidad, los que no te abandonan en tiempos difíciles.
Yo sueño con que en 10 años, Taobao, nuestro minorista en China, sea mayor que Wal-Mart
Jack Ma
Como nuestra empresa crece y se incorporan cada año nuevos compañeros de equipo, uno de mis objetivos claros es garantizar que continuamos pro- moviendo un ambiente abierto donde se respetan y se toman en serio las ideas de cada empleado, y asegurarme de que el equipo entiende la misión, la visión y los valores compartidos de la empresa. Esto no sólo creará una sensación de cumplimiento para los empleados, sino que también les proporcionará la clave para el crecimiento y el éxito a largo plazo.
(P): Alibaba es un gran ejemplo de cómo Internet puede promover el comercio, especialmente entre regiones lejanas. ¿Cuál es el papel del comercio electrónico en el crecimiento económico de China y, lo que aún es más importante, en la tarea de acortar las disparidades entre diferentes regiones?
(R): El consumo nacional de China crece rápido y el comercio electrónico, aunque actualmente supone una pequeña parte en las ventas al por menor totales de China, pue- de desempeñar un papel importante en el impulso de dicho crecimiento. Yo sueño con que en 10 años, Taobao, nuestro minorista en China, sea mayor que Wal-Mart, el minorista más grande del mundo. En cuanto a acortar las disparidades entre las regiones, es evidente que Internet ya ha demostrado que traspasa las fronteras. Considero que abrir los brazos al comercio electrónico brinda la mejor oportunidad para arrancar las economías regionales y crear empleos.
(P): ¿Podría comentar cómo será el desarrollo de Inter- net en los próximos años desde su punto de vista?
(R): Creo que dentro de unos pocos años, Internet será indisociable de las facetas de nuestras vidas y permitirá unos modos de vida nunca antes concebibles. No habrá diferencia alguna entre en línea y fuera de línea. Como el agua, Internet estará en todas partes y será parte de nuestras vidas.
(P): Después de todos estos años de experiencia exitosa ¿Cuáles serían sus directrices principales para los futuros empresarios de Internet?
(R): Los empresarios creen en su sueño y creen en sí mismos. Deben disponer de un sentimiento marcado de idealismo. Aprenden rápido, y aprenden las estrategias, tácticas y habilidades de los demás, pero se ciñen a su sueño. Si hay nueve liebres en el campo y deseas atrapar una, céntrate simple- mente en una. Cambia las tácticas si es necesario, pero no cambies la liebre en la que te has centrado. Simplemente, cíñete a ella.
El éxito y la rentabilidad son las consecuencias de centrarse en los clientes y empleados, y no en los objetivos
Jack Ma
Ahí fuera hay tantas oportunidades que no puedes abarcarlas todas. Céntrate primero en una, cuando la tengas en el bolsillo, ve a por otra. Tener éxito no se trata solamente de crear riqueza. Los empresarios triunfadores crean un valor añadido para las personas y se preocupan por sus empleados. Se centran en ayudar a los demás y, si tienen éxito, de ahí se derivan buenos resultados. El éxito y la rentabilidad son las consecuencias de centrarse en los clientes y empleados, y no en los objetivos.